Hola de nuevo. Tal vez en esta lectura no te hable sobre mi vida, quiero desahogarme un poco por situaciones que he vivido recientemente y que me tienen frustrado. Lo primero es el desarrollo de mi tesis, me tiene un poco cansado, leer, escribir, volver a leer, corregir y terminar siendo aprobado por uno de mis revisores con un 83, ¿Qué carajo? Pero bien, lo entiendo, no soy el mejor en ortografía y olvide colocar algunas cosas importante y una que otra cita que se me paso, le agradezco por su revisión y por impulsarme a tomar una decisión importante.
Nunca fui el más aplicado en la escuela, de hecho salí con una calificación muy baja, en secundaria no fue mejor, pesé a tener un buen hábito de lectura, nunca se me dio la ortografía. Nunca había sido un problema para mí, la mayoría de las palabras que llevan tilde las pude aprender pero no entendía nada sobre las reglas de escritura y acentuación, así que me inscribí a un curso ofertado por la UNAM para escritura y vaya que me ha servido, no tenía idea de todo lo que me estaba perdiendo. De hecho, ahora mismo escribo bajo esas reglas y voy analizando palabra por palabra para reforzar lo que aprendí.
Creo que hay pocas habilidades que me faltan para ser lo menos perfectible posible, aunque las habilidades siempre lo seguirán siendo. Sé hacer muchas cosas y lamentablemente en ninguna soy experto, pero si estoy en camino a volverme experto en la enfermería y si Dios me lo permite tan podre volver un investigador y docente, que es una de mis más grandes metas. Terminando mi licenciatura muy seguramente comience la Maestría en Heridas y Estomas y posteriormente el Doctorado en Enfermería. Espero ser docente para aplicar todos los descuentos y beneficios que esto ofrece, pero si hablamos de sueldos es bastante miserable el asunto.
Ojalá y pueda conseguir todo lo que me he propuesto. Haré todo lo que este en mis manos, pero tu y yo sabemos que la mayoría de la cosas siempre se nos escapan, quizás en algún momento podremos controlarlo todo y la felicidad llegará sin forzarla, nuestra paz y calma abrazarán el camino que de recorrer solos, problemamente terminemos jodidos, solitarios, sin recordar nuestro pasado y tal vez completamente locos. Creo fielmente que no fuimos hechos para estar solos, sencillamente porque no somos una especie de un sólo individuo y porque cada persona que llega a nuestra vida nos genera una tensión que bien nos ayuda o nos destruye pero siempre nos levantará a menos que nos maten, claro.
Esto te lo cuento porque, precisamente estoy basando mi tesis en un modelo de cuidado de la Dra. Betty Neuman, en donde se nos plantea un sistema flexible y en constante interacción con el entorno, con múltiples líneas de defensa que se van formando y fortaleciendo con cada interacción. Si seguimos de pie es porque nuestro sistema logró adaptarse y pesé a la tensión, pesé a la enfermedad, logro sobresalir y aportarnos algo más. Esa tensión es ocacionada por un estresor, los estresores pueden ser cualquier cosa, una sitaución buena o mala y de igual forma ambas pueden desencadenar resultados buenos y malos. Quizá por eso siempre dicen -hay que aprender a sacar lo bueno de todo- y he tratado de vivir bajo ese principio.
Espero que esto no sea muy aburrido o desesperante, tenía tiempo sin escribir y quería hacerlo hoy, gracias por leerme. Espero que te encuentres de maravilla y puedas pronto encontrar estabilidad en medio de lo caótica y catastrófica que es la vida.
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